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  • Foto del escritorIvanna Ortega Serret

Salvando a la presa Madín

Actualizado: 22 abr


Hola, soy Ivanna Ortega Serret, tengo 13 años y les contaré cómo inició mi hazaña en salvar la presa Madín.


La presa Madín está cerca de donde yo vivo en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, desde más chica pasaba por la presa y me parecía muy especial vivir tan cerca de algo tan bonito. Hacía tiempo que no pasaba por esa carretera, hasta que tuvimos que ir a dejar a su casa a una amiga que vive en Lomas Verdes. Me sorprendió mucho ver la presa llena de algo verde, parecía como un campo de fútbol. Le pregunté a mi mamá qué era lo que pasaba, ella supuso que lo que veíamos eran lirios acuáticos. En una ocasión mi mamá tuvo que cotizar en su empresa una dragadora, una máquina que se usa para remover el lirio y triturarlo.


Entre sorprendida y triste de ver la presa así, le pregunté ¿por qué nadie está haciendo algo para quitar el lirio? Ella me contestó que no sabía si se estaba o no haciendo algo al respecto, que no tenía idea. Entonces, mi siguiente pregunta fue ¿qué podemos hacer?, ella me dijo que no sabía, que las dragadoras eran muy caras. Al insistir, me sugirió que podíamos abrir una petición en una plataforma para solicitar a las autoridades o responsables hacerse cargo de alguna causa.


Llegué a mi casa, y empecé a averiguar en tutoriales qué era eso del lirio y cómo abrir una petición en Change.org. Con ayuda de mi mamá para escribir el texto, lancé la petición. Nunca había hecho una petición de esta clase y pensé que sólo la iban a firmar mi familia y algunos amigos, al día siguiente mi mamá me enseñó que ya tenía cientos de firmas y todos los días iban creciendo más, llegando a miles.


Una amiga de mi mamá nos dijo que ella estaba colaborando con una organización llamada SOS Salvemos Presa Madin y que me querían conocer. Ellos me invitaron a una junta con las autoridades, imprimí las firmas que para ese entonces eran ya 19 mil y las llevé a la reunión esperando poder entregarlas ahí. Había muchas personas que sabían mucho, me explicaron muchas cosas sobre el lirio que desconocía. En la reunión me presentaron a Ofelia Gabilondo, la Directora de Relaciones Públicas de la Presidencia de Atizapán de Zaragoza, y nos invitaron a una rueda de Prensa con la Presidenta Ruth Olvera que había invitado al Subdirector de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), ahí les entregué las firmas. Ruth Olvera me explicó que esas firmas sirvieron como respaldo para que liberaran el presupuesto de 21 millones de pesos para la limpieza de la presa, básicamente para remover el lirio. A partir de entonces empecé a trabajar con SOS Salvemos Presa Madin y Ecología con Amor.


Desde hacía tiempo la organización Nacel Arcoiris realizaba limpiezas del lirio a mano, pero la petición en Change.org ayudó a que el problema fuera notado por muchas personas en diferentes lugares, y además, con la difusión en redes sociales se pudo hacer invitaciones a la comunidad a participar. Al ver que los trabajos de limpieza de CONAGUA no empezaban, se comenzaron a convocar limpiezas masivas a mano. Las organizaciones que antes trabajaban por separado, empezaron a trabajar juntas, a conseguir herramientas y a convocar gente para limpiar la presa del lirio y captar la atención de los medios para generar presión. Y llegaron las cosechadoras, una de CONAGUA y dos de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), con trabajadores, lanchas y una excavadora.



Yo intentaba ir a todas las juntas y escuchar para aprender la problemática. Ahí entendí que el problema principal no era el lirio, sino las descargas de aguas negras que caían sin pasar por plantas de tratamiento a la presa, y era eso lo que alimentaba al lirio. Entonces conocí a la organización Preserva MADIN con el Lic. Miguel Miramontes, quien estaba impulsando una demanda colectiva para que los responsables del daño lo repararan. SOS Salvemos Presa Madin y yo lo acompañamos los domingos en la Av. Jiménez Cantú, para recolectar firmas para la demanda, que debían ir con copias de identificación y dirección, estábamos ahí toda la mañana. La demanda colectiva se difundió en las actualizaciones en Change.org, y en la página de SOS. Logramos reunir 400 firmas, pero la pandemia llegó y la demanda no se pudo ingresar debido al cierre de los juzgados.


Los trabajos de limpieza no parecían avanzar, cuando se intentaba recolectar el lirio con las cosechadoras este se dispersaba. Fue cuando la organización Nacel Arcoiris decidió hacer una división de la presa para acorralar el lirio, con estos corrales se podía trabajar por secciones. Son muy listos los de Nacel, buscan la solución más barata y lo hacen ellos mismos sin esperar a que las autoridades lo hagan. Les ayudamos consiguiendo donativos para el material, algunos de ellos reutilizables como botes de detergente vacíos. Entonces el avance fue increíble, para mayo la presa estaba ya limpia del lirio. El municipio nos reconoció a todos por el trabajo como organizaciones civiles y comunidad. Yo era la única niña trabajando en esto.

Las organizaciones que antes trabajaban por separado, empezaron a trabajar juntas... a convocar gente para limpiar la presa del lirio y captar la atención de los medios para generar presión.

La demanda colectiva no la ha admitido el juez, existen trabas por detalles como que no algunos firmantes abreviaron su nombre. Así que decidí abrir otra petición en Change.org para terminar con las descargas de aguas negras a la presa. He conocido gente muy linda como la Dra. Marcela Galar que sabe mucho sobre lo peligroso que es que las aguas negras pasen sin tratamiento a la potabilizadora y le den agua a 155 mil familias o más. Con Nacel Arcoiris y la Comisión de Cuenca he podido ir a ver en donde están las descargas, pero también he podido ver los esfuerzos por reforestar la zona, yo intento ir a regar los arbolitos que se han plantado.


Probablemente he llamado la atención de los medios por trabajar en esto a mi edad, y a lo mejor eso ha ayudado a la difusión de la causa, pero ha sido un trabajo en equipo y comunitario, con muchas personas, organizaciones y las autoridades involucradas. Algunos han querido desatribuir lo que he hecho, pero nunca he dicho que lo hice sola. Todos han trabajado mucho y la mayoría de las personas me han tratado muy bien sin importar que sea una niña. Lo más importante es seguir juntos, porque hasta que no acabemos con las descargas de aguas negras esto no ha terminado. Ahora se debe trabajar en la solución para crear humedales y yo quiero seguir ayudando en esta causa.

 

Sobre la autora

Ivanna Ortega Serret fue una de las finalistas del 2020 Children's Peace Prize de KidsRights y fue premiada con el segundo lugar en el Young Eco Hero Award de Action for Nature por su labor para la recuperación de la presa Madín. Recientemente, ha sido seleccionada para recibir el Premio El Pergamino de Oro al Mérito "Andres Henestrosa", siendo la persona más joven en recibir la distinción.


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